Qué necesita realmente una PC de oficina (y qué no)
Resumen rápido: Core i5 o Ryzen 5, 16 GB de RAM, SSD NVMe de 512 GB y un monitor IPS de 24". Sin tarjeta gráfica dedicada. Ese equipo cubre el trabajo administrativo de cualquier empresa y deja margen para cuatro o cinco años de uso.
El error caro: comprar barato dos veces
Una PC de oficina con 8 GB de RAM y disco mecánico cuesta menos hoy y cuesta más en total. El usuario pierde minutos cada día esperando que abra algo, y en dos años el equipo ya no da para el sistema operativo vigente. La diferencia de precio entre esa máquina y una correcta se recupera en productividad en menos de un trimestre.
Especificaciones por tipo de puesto
| Puesto | Procesador | RAM | Almacenamiento |
|---|---|---|---|
| Administrativo / atención | Core i3 o Ryzen 3 actual | 8–16 GB | SSD 256–512 GB |
| Contabilidad / ERP | Core i5 o Ryzen 5 | 16 GB | SSD 512 GB |
| Diseño / marketing | Core i7 o Ryzen 7 | 32 GB | SSD 1 TB |
| Ingeniería / CAD | Core i7/i9 o Ryzen 7/9 | 32–64 GB | SSD 1 TB + GPU dedicada |
Dónde sí vale la pena gastar
- SSD NVMe. Es la mejora individual más notoria. No hay discusión.
- RAM. 16 GB evita que el equipo se arrastre con el navegador, el ERP y una videollamada abiertos a la vez.
- Monitor. Se mira ocho horas al día. Un IPS de 24" a 1080p con altura regulable reduce fatiga visual y quejas posturales. Dos monitores elevan la productividad en tareas de comparación de datos más que casi cualquier otra inversión del mismo monto.
- Fuente de poder. En equipos armados, una fuente certificada evita apagados y daños al resto de componentes.
Dónde NO vale la pena gastar
- Tarjeta gráfica dedicada para puestos que solo usan ofimática y navegador: los gráficos integrados actuales mueven dos monitores 4K sin problema.
- Procesadores de gama alta en puestos administrativos: el cuello de botella nunca es el CPU en esas tareas.
- Discos mecánicos grandes dentro de cada PC: si hay mucho archivo, va a un NAS o a la nube, no a cada equipo.
Compra corporativa: lo que se olvida
- Estandariza los modelos. Diez equipos iguales significan un solo procedimiento de soporte, un solo juego de drivers y repuestos intercambiables.
- Pide factura electrónica. Los equipos de cómputo son gasto deducible y el crédito fiscal es parte del costo real.
- Verifica la garantía y dónde se atiende. Una garantía que obliga a enviar el equipo al extranjero no sirve para una oficina que necesita el puesto operativo mañana.
- Presupuesta los periféricos. Teclado, mouse, cables, regletas y UPS suman más de lo que se estima al inicio.
- Considera la licencia de sistema operativo. Un equipo sin licencia no es más barato: es el mismo precio con un pendiente.
Vida útil y renovación
Un equipo de oficina bien especificado sirve de cuatro a cinco años. Planificar la renovación por tandas (un tercio del parque cada año) evita el gasto de reemplazar todo a la vez y mantiene el promedio de antigüedad bajo control.
